Praga, un sueño / Prague, un rêve

Uno de nuestros alumnos de 2º de Bachillerato que ha participado en el Viaje de Estudios ha mandado al correo de nuestra revista el relato de lo que ha significado para él conocer esta ciudad. El relato comienza así:
L’un de nos élèves de Terminale qui a fait le voyage d’études, nous a envoyé par mel une petite histoire décrivant ses impressions lors de la découverte de cette ville. Le récit commence ainsi :
Un sueño que parecía burlarse de todo lo que antes para ti era la perfección. Solo podías reír ante lo que se te presentaba. Era excesivamente perfecto, demasiado irreal, pura fantasía sacada de un cuento de biblioteca.
Un sueño que parecía burlarse de todo lo que antes para ti era la perfección. Solo podías reír ante lo que se te presentaba. Era excesivamente perfecto, demasiado irreal, pura fantasía sacada de un cuento de biblioteca.Si bien en estos años, el tiempo ha conseguido separarme de esos olvidados amigos, Praga ha logrado volver a unirnos de nuevo, y tener una amistad que nada tenía que comparar a la anterior.
Puedo asegurar que lo que yo respiraba en Praga no era aire. Respiraba alegría, respiraba sonrisas, respiraba recuerdos, respiraba buenos momentos (si, esos que tanto me gustan) y magia. No esa magia que nos enseñan los magos, no era esa magia de sacar conejos de un sombrero de copa, no.
Era algo distinto, era algo que no podías tocar, que no podías ver, pero que sin embargo, podías sentir. La sentías, sentías como esa magia te rodeaba, te acompañaba, y te seguía a cada paso que dabas.
Allí todo era diferente.
Los profesores no fueron más que amigos que nos acompañaban a un viaje inolvidable. Amigos que se reían junto a nosotros, que se preocupaban con nosotros, y que, ¿porque no? Lloraban con nosotros. Nosotros siempre sabíamos que si necesitábamos algo, allí estarían ellos, y, realmente espero, ellos sintieran lo mismo.
¿Mereció la pena? Si, y mil veces si.
Nunca me arrepentiré de haber ido a Praga.
Y, aunque sé que es complicado, intentaré volver allí, a ese inolvidable lugar. Volver a ese lugar encantado, donde copos de nieve caían del cielo para hacer más bello aun el paisaje. Volver a ese lugar con esas calles, castillos, y torretas que hacían temblar tus rodillas, de la grandeza que emanaban. Volver a ese lugar, donde volaban tardes tomando un café en Starbucks, mientras veía pasar a esa gente tan peculiar. Volver a ese lugar donde tan buenos momentos he pasado, momentos, sin duda, irrepetibles e irremplazables.
En definitiva, Volver a esa ciudad.
Volver a Praga.
Más que una ciudad, un Sueño.
5 comentarios March 31st, 2009
